EL TALLER · LIFESTYLE

El cuero es el mejor material que la naturaleza ha puesto a nuestra disposición, tanto para tapizar como para confeccionar prendas de vestir. Y si hablamos de tapizado de piezas o accesorios vinculados al mundo del motor, su excelencia alcanza cotas inigualables. Estas dos sentencias bien podrían aparecer en la portada de la web «Senén · Handmade Leather Works», ya que por sí solas dan buena cuenta de la pasión que rige el proyecto de su creador, Senén Pérez Sáez. Pero detrás de esa pasión y de este nombre, hay más. Mucho más.

Senén lleva trabajando el cuero de manera artesanal desde hace más de una década, desde que se topase con el material y quedara enamorado del mismo de inmediato. Poco menos que un flechazo. A partir de entonces, y conforme fue descubriendo las infinitas posibilidades que el cuero ofrece, encarriló sus esfuerzos con las miras puestas en un único objetivo: crear un taller propio que le permitiese vivir única y exclusivamente de su trabajo con el noble material que había encandilado todos sus sentidos. Porque el cuero, según Senén, entra primero por la vista y el olfato para después cautivar al tacto. Y en cuanto al oído y al gusto… No hace falta más que escuchar la dulzura y el arrojo con los que habla de su profesión para que sepamos que el cuero es el amor de su vida.

¿Hacía falta usar un tono tan romántico para hablar sobre cuero? Sí, sin duda, ya que es la única manera de transmitir la esencia de lo que Senén hace. Y es que este material vino a aunar los dos pilares sobre los que desde joven había sustentado su vida: las motos, su afición por antonomasia [o predilecta], y el patronaje, oficio en el que comenzó a formarse cuando apenas contaba con 20 años y en el que no ha cesado de evolucionar desde entonces. A día de hoy, su dilatada carrera (que incluye, por ejemplo, incursiones en el mundo del cine y el teatro, como estilista y atrezzista) y su constante ambición por superarse lo han convertido en uno de los referentes a nivel nacional en el campo del que se considera experto, la guarnicionería, y en concreto en la aplicación de la misma al mundo de la automoción sobre dos ruedas.

La dinámica de trabajo de Senén se caracteriza por dos rasgos bien delimitados, que en última instancia son los que verdaderamente marcan la diferencia. Por un lado, la perfecta combinación entre las facetas técnica y plástica que desarrolla en su taller, y que se pueden apreciar en el resultado de cada uno de sus proyectos, sobre todo en el acabado final del patrón, aspecto este último sobre el que Senén suele focalizar su atención por encima del resto de consideraciones.

Por otro lado, encontramos el factor humano: el trato intimista y de tú a tú que Senén establece con sus clientes desde la primera toma de contacto es para él una prioridad, sin excepción. No en vano, cada uno de los encargos que recibe es atendido y desarrollado de manera individualizada. Es decir, que Senén no cuenta con stock y en su taller nunca se elaboran dos piezas iguales (en efecto, cada pieza es exclusiva). A este artista del cuero le gusta avanzar en sus proyectos con el cliente de la mano, para que, juntos, tomen decisiones relativas al color, a la textura, a la silueta de las espumas, al volumen o al patrón por el que discurrirán las costuras. En definitiva, Senén es fiel a lo que toda la vida ha venido llamándose un trabajo “artesanal y por encargo”.